Teatinos

Carisma y misión

Somos una Orden religiosa clerical fundada en 1524 por San Cayetano, Juan Pedro Carafa (Papa Paulo IV), Bonifacio dei Colli y Pablo Consiglieri. 

Buscamos la renovación espiritual del clero, la santificación de los fieles y la formación de comunidades centradas en Cristo, viviendo en pobreza evangélica y confianza en la Providencia.


Espiritualidad

Nuestra vida se sostiene en la devoción profunda a la Pasión de Cristo, especialmente en el misterio de la Santa Cruz. Desde allí aprendemos a poner nuestra confianza total en Dios, sabiendo que Él guía cada paso y sostiene nuestra vocación. 

La espiritualidad de los Clérigos Regulares Teatinos nace de las fuentes más profundas de la fe: la Liturgia, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia. De ellas bebemos cada día para vivir nuestro carisma propio: celebrar con fervor, anunciar con claridad y guiar con corazón de pastores. 


Somos, por vocación, celebrantes que elevan a Dios la vida del pueblo, predicadores que siembran esperanza y pastores que acompañan con misericordia.


Al mismo tiempo, nuestra vida se sostiene en la fidelidad a los votos de castidad, pobreza y obediencia, vividos en comunidad y en constante conversión del corazón. Caminamos juntos, apoyándonos y corrigiéndonos fraternalmente, porque en nuestra tradición teatina lo clerical y lo comunitario nunca van por separado: servimos a la Iglesia como hermanos, unidos en la misión y guiados siempre por la Providencia.


"Estamos llamados a las cosas más arduas y a  la batalla, a ese ejercicio de las cosas más difíciles, que nos enseña la misma cruz. Es el Crucificado quien nos conduce al sacrificio y a la reforma de las costumbres, y también nos impulsa a la austera disciplina de los sentidos y a 

comprometer el corazón y las energías".